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27 de agosto de 20266 min de lecturaCarrera

Qué incluir en tu web personal si acabas de graduarte y aún no tienes experiencia laboral

Crea una web convincente con proyectos, trabajos universitarios, voluntariado y otras pruebas de lo que sabes hacer, aunque todavía no hayas tenido tu primer empleo a tiempo completo.

Retrato de Javier Martínez Samblas

Javier Martínez Samblas

Fundador de Self · Plataforma de CV a web con IA

Dibujo a lápiz de un recién graduado frustrado ante el portátil y junto a un birrete.

Que el apartado de experiencia sea breve no significa que tu web deba estar vacía. Las empresas que contratan perfiles junior ya saben que no llevas diez años trabajando en el sector. Lo que necesitan comprobar es qué sabes hacer hoy, dónde lo has puesto en práctica y hacia qué tipo de puesto quieres avanzar.

Ese material suele existir, solo que aparece bajo etiquetas como asignaturas, trabajo de fin de grado, asociación estudiantil, voluntariado, empleo a tiempo parcial o aprendizaje por tu cuenta. No tienes que disfrazarlo de experiencia profesional. Tienes que convertirlo en pruebas que una persona de selección pueda entender con rapidez.

Abre con una dirección, no con una disculpa

No empieces pidiendo perdón por ser principiante. Presenta tu área de formación, los problemas para los que ya tienes una base útil y el tipo de oportunidad que buscas. 'Graduado en Economía interesado en análisis de mercados y precios' sitúa al lector. 'Recién graduado en busca de cualquier oportunidad para ganar experiencia' le obliga a imaginar por ti cuál podría ser esa oportunidad.

Dos o tres frases bastan. Define un objetivo razonable, destaca una fortaleza relevante y deja claro cuál es el siguiente paso. Nadie debería tener que leer toda la página para saber si buscas un puesto junior, unas prácticas, una colaboración de investigación o tu primer proyecto freelance.

Haz inventario de pruebas antes de elegir secciones

La experiencia laboral es solo una forma de demostrar capacidad. Repasa los últimos años y anota todo aquello que te haya exigido resolver un problema, producir un resultado, coordinarte con otras personas o aprender una herramienta difícil. Hazlo antes de escoger una plantilla: un bloque vacío titulado Experiencia puede hacer que ignores material mucho más sólido que simplemente tiene otro nombre.

  • Asignaturas y trabajos finales con una pregunta, un proceso o una entrega de cierta profundidad.
  • Investigación, prácticas de laboratorio, trabajo de campo, TFG o TFM y presentaciones.
  • Asociaciones, concursos, hackatones, eventos y responsabilidades de coordinación.
  • Voluntariado, cuidados, empleos dentro del campus y trabajos a tiempo parcial que demuestren constancia o competencias útiles.
  • Proyectos personales, contribuciones a código abierto, textos, trabajo creativo y aprendizaje autónomo con un resultado visible.
  • Premios, certificaciones, idiomas y conocimientos técnicos vinculados con el puesto que buscas.

No publiques el inventario completo. Escoge las piezas que sostengan una misma idea sobre tu preparación. Tres ejemplos relacionados resultan más convincentes que doce tarjetas sin conexión añadidas para que la página parezca llena.

Da a los proyectos el espacio que ocuparía un empleo

Si tu trayectoria laboral todavía es corta, los proyectos deben llevar el peso de la página. En cada uno, explica el problema, qué hiciste tú, una o dos decisiones importantes y qué resultado obtuviste. Ese resultado puede ser un prototipo probado, una recomendación defendida, un modelo funcional, un evento celebrado o el aprendizaje concreto de una idea que no funcionó. No hace falta hablar de ingresos.

El nombre de una asignatura no constituye un caso de estudio. Si tus mejores pruebas nacieron en la universidad, consulta la guía específica para convertir trabajos de clase en proyectos de portfolio. La clave consiste en presentar el trabajo de una forma evaluable para una empresa sin fingir que el aula era una compañía.

Ordena la página para enseñar pruebas antes que cronología

Una estructura práctica para la web de alguien que acaba de graduarse.

Presentación

Qué incluir

Área profesional, enfoque útil y objetivo actual

Qué evitar

Una frase genérica o una disculpa por no tener experiencia

Proyectos seleccionados

Qué incluir

Entre dos y cuatro ejemplos relevantes con tu función, proceso y resultado

Qué evitar

Una galería de títulos o capturas sin explicación

Formación

Qué incluir

Titulación, centro, fechas, especialidad y distinciones que aporten valor

Qué evitar

Una lista del tamaño del expediente con todas las asignaturas y notas

Experiencia y actividades

Qué incluir

Trabajo parcial, voluntariado, asociaciones, coordinación o investigación con competencias transferibles

Qué evitar

Cargos inflados o participación corriente presentada como liderazgo

Competencias

Qué incluir

Un grupo breve de capacidades respaldadas por proyectos o credenciales

Qué evitar

Barras, porcentajes y herramientas sobre las que no podrías mantener una conversación

Contacto

Qué incluir

Correo profesional, perfiles relevantes, ubicación aproximada y descarga del CV

Qué evitar

Domicilio, identificadores personales o datos de tus referencias

El orden puede cambiar. Una diseñadora recién graduada quizá deba abrir con su trabajo visual; para un puesto de laboratorio pueden pesar más los métodos de investigación y el TFG. El principio es siempre el mismo: muestra tus pruebas más relevantes antes de pedir al lector que valore una cronología breve.

Cuenta resultados reales aunque no tengas métricas de negocio

Los proyectos universitarios rara vez incluyen cifras de facturación, conversión o retención. No inventes porcentajes para que parezcan profesionales. Utiliza las pruebas que el trabajo sí generó: número de participantes, tamaño del conjunto de datos, rendimiento frente a una referencia, nota obtenida, selección para una exposición, comentarios que provocaron una revisión o entrega correcta dentro del plazo.

Cuando no haya un resultado externo, explica qué hiciste posible. Quizá construiste un análisis reproducible, redujiste un proceso manual de seis pasos a dos, documentaste un método que otra persona pudo seguir o descubriste por qué el enfoque inicial no era fiable. Un aprendizaje específico vale más que afirmar vagamente que el proyecto fue un éxito.

Haz que la página se vea actual y deliberada

Elimina datos estudiantiles que ya no aportan nada, enlaces rotos, huecos pendientes de rellenar y proyectos que no sabrías defender. Comprueba la página desde el móvil, utiliza un correo profesional y verifica que fechas y titulaciones coincidan con tu CV y LinkedIn. En trabajos de equipo, aclara tu aportación. Si una entrega contiene datos privados, materiales con licencia o trabajo ajeno, sustitúyelos o retíralos antes de publicar.

No hace falta redactar y diseñar todo desde una pantalla en blanco. El builder de webs personales de Self puede convertir tu currículum en una primera versión estructurada. Después, adelanta los proyectos más fuertes, añade el contexto que falte, elimina la información privada y revisa el texto hasta que la página represente el rumbo que quieres tomar.

Una web para recién graduados no debe intentar que una trayectoria corta parezca larga. Debe permitir examinar las pruebas que ya existen. Una dirección clara, unos pocos proyectos bien explicados y un relato honesto de cómo trabajas bastan para dar a un reclutador motivos para seguir hablando contigo.